Revuelo de palabras.-
sábado, 7 de febrero de 2009
El hombrecito
desesperado
toma su sobretodo negro
se apodera
de la última tostada
y cierra la puerta
con cautela.
Al final,
no había más que eso
en su mundo de ensueño;
una mujer atravesada
por un puñal
una y otra vez.
Y ya no podía
soportar más sus quejidos.
Allá va el hombrecito del sobretodo raído
que no tiene paraguas
y no tiene dirección.
desesperado
toma su sobretodo negro
se apodera
de la última tostada
y cierra la puerta
con cautela.
Al final,
no había más que eso
en su mundo de ensueño;
una mujer atravesada
por un puñal
una y otra vez.
Y ya no podía
soportar más sus quejidos.
Allá va el hombrecito del sobretodo raído
que no tiene paraguas
y no tiene dirección.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Un poeta escondido en el armario
El cigarrillo consumiendose entre sus dedos mientras que busca desesperadamente una solución.
Típico en uno; dos veces el mismo error. Es que su creación era ahora una bomba de tiempo y nadie estaba dispuesto a nada.
Típico en uno; dos veces el mismo error. Es que su creación era ahora una bomba de tiempo y nadie estaba dispuesto a nada.
jueves, 29 de enero de 2009
sábado, 24 de enero de 2009
Savia, corre por mis venas [dame aire y dame luz]-
Repentinamente se corta la luz y te pierdo. Como un eco vas desapareciendo poco a poco y cada vez tu tamaño se reduce más, hasta que te puedo sostener entre mis dedos, te miro y sos tan frágil que, sin quererlo, te hago polvo con sólo tocarte. Y es entonces cuando desapareces, te vas para siempre y ya no hay forma de rescatarte, nadie que te cure, nadie que te arregle. Sos polvo que se oculta entre la suciedad de este cuarto que ahora se encuentra habitado únicamente por mí.
Estoy atónita. No se me ocurre ni qué pensar. Definitivamente estoy sola y de vos no me queda nada más que tu silencio. Silencio que respira y se hace sentir y termina convirtiéndose en un ruido que va conmigo a todas partes. Un insoportable silencio que no me deja dormir y me trae tu imagen cayendo desesperadamente, pidiéndome ayuda. Recuerdo mi mano, como si dijera adiós, tan cerca de la tuya. Tu respiración agitada invade mi mente, me siento acorralada.
Noche sin luna.
Repentinamente se corta la luz y te pierdo. Como un eco vas desapareciendo poco a poco y cada vez tu tamaño se reduce más, hasta que te puedo sostener entre mis dedos, te miro y sos tan frágil que, sin quererlo, te hago polvo con sólo tocarte. Y es entonces cuando desapareces, te vas para siempre y ya no hay forma de rescatarte, nadie que te cure, nadie que te arregle. Sos polvo que se oculta entre la suciedad de este cuarto que ahora se encuentra habitado únicamente por mí.
Estoy atónita. No se me ocurre ni qué pensar. Definitivamente estoy sola y de vos no me queda nada más que tu silencio. Silencio que respira y se hace sentir y termina convirtiéndose en un ruido que va conmigo a todas partes. Un insoportable silencio que no me deja dormir y me trae tu imagen cayendo desesperadamente, pidiéndome ayuda. Recuerdo mi mano, como si dijera adiós, tan cerca de la tuya. Tu respiración agitada invade mi mente, me siento acorralada.
Noche sin luna.
martes, 13 de enero de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
